El triunfo panameño coloca al equipo como líder del Grupo C de la Concacaf, con altas posibilidades de clasificar, pero no nos adelantemos a los hechos ni alimentemos criterios con base en especulaciones matemáticas o apuntaladas en la suerte.
Hay que ganar otro partido para así estar en la hexagonal, y aún nos quedan compromisos ante Honduras en el Rommel Fernández y Cuba en La Habana. En teoría se ve posible, pero primero hay que vencer y después celebrar. Aunque si bien hay que reconocer que con el triunfo obtenido dejamos a los catrachos y canadienses matándose en el último encuentro de esta ronda clasificatoria para el Mundial 2014.
Por otro lado, el único clasificado hasta el momento, de forma invicta, es México, y escuchaba los comentarios dados en el programa Nación ESPN, el cual hizo una encuesta que señaló que el 57% de los mexicanos considera que es mejor jugar en Sudamérica (Conmebol), porque ya no tienen rivales de peso en la Concacaf.
Se respetan los comentarios al igual que la selección, pero la diferencia tampoco es abismal. Apenas ganaron el martes pasado 1-0 a Costa Rica en el coloso de Santa Úrsula, pero recientemente en un amistoso Estados Unidos, en el mismo escenario, les hizo morder el polvo.
Volviendo al plano nacional quisiera destacar que Julio Dely Valdés es un gran estratega y definitivamente se graduó con el partido ante Canadá, en el que se enfrentó a otro estudioso de las tácticas de este deporte y prácticamente le abofeteó con ese triunfo contundente.
Dely sorprendió con la inclusión de Blackburn en la delantera por Luis “Matador” Tejada, la de Gabriel Gómez y de Armando Cooper, quienes acabaron con los planes del técnico canadiense, que planteó una férrea marca, pero el fútbol picante de “Negrito” Quintero y Cooper, los desequilibró en la cancha, alentados por la fanaticada.