El púgil mexicano Julio César Chávez pretendió contar a su hija Julia una historia de lobos al explicar en un vídeo las heridas que tiene en el rostro desde el pasado sábado, pero sin imaginar que la pequeña conoce la verdad.
"El lobo me mordió", dijo el boxeador de 31 años, quien aparece con unos lentes oscuros y sostiene a su hija.