La selección paraguaya empató ayer con Austria en Viena, en un partido trabado que dominó durante gran parte, aunque los europeos pusieron en algún aprieto a Villar durante la segunda mitad.
El equipo de Gerardo Martino presionó desde campo contrario la salida del balón de los austríacos, que sin recursos técnicos, perdían la pelota en la primera mitad una y otra vez o recurrían a pelotazos que no ponían en apuros a los albirrojos.
La mayor parte del juego se desarrolló en el centro del campo, sin fluidez y de forma muy trabada, donde los paraguayos impusieron su superioridad futbolística y su garra.
Paraguay fue el único equipo que recurrió a las bandas, especialmente la izquierda, por donde estuvo muy activo Aureliano Torres.