Un gran temor se ha apoderado de los habitantes de una vasta zona selvática del sur de Colombia, donde hoy martes se reiniciará el diálogo de paz con la guerrilla marxista, ante las amenazas de los paramilitares de incursionar a sangre y fuego en la región, afirmó ayer el alcalde del municipio de Puerto Rico, James Cañas.
"Hay mucho temor, mucha preocupación entre los lugareños", declaró a los periodistas el burgomaestre de Puerto Rico, una localidad próxima a la zona desmilitarizada de 42.000 km2 donde se reanudarán las conversaciones con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Los alcaldes de los cinco municipios comprendidos en el área de distensión, así como de las localidades cercanas, "piden a los paramilitares respetar a la población civil y no involucrarla en el conflicto armado", añadió.
Cañas se refería a anuncios hechos "desde el último fin de semana" por las derechistas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) de incursionar en San Vicente del Caguán, donde se reiniciará el diálogo de pacificación, para atacar a los insurgentes y sus "auxiliadores".
Los amenazas están contenidas en pintadas y panfletos distribuidos en Puerto Rico y el cercano municipio de El Doncello, así como en llamadas telefónicas hechas a pequeños empresarios de San Vicente del Caguán, dijo Cañas.
"Nuestros frentes de guerra llegarán muy pronto a combatir a la guerrilla. Y a partir de hoy las cosas tienen que cambiar aquí", reza uno de los panfletos de las AUC suministrado por Cañas a los periodistas.
Los paramilitares también instaron a los lugareños a "no permitir la entrada de los guerrilleros a sus casas, ni brindarles ningún tipo de ayuda". "No responderemos por nada de lo que suceda en viviendas cercanas a los campamentos guerrilleros", expresaron.
El Gobierno no se pronunció de inmediato sobre las amenazas paramilitares, pero en otras ocasiones el ministro de Defensa, Rodrigo Lloreda, ha indicado que el Ejército y la Policía establecieron un "cordón de seguridad" alrededor de la zona neutral para evitar la incursión de paramilitares y narcotraficantes.
Las conversaciones entre el Gobierno y las FARC se reanudarán casi tres meses después de que la insurgencia las declarara "congeladas", alegando que las autoridades no muestran "resultados satisfactorios" en la lucha contra los paramilitares.
El presidente Andrés Pastrana que el 7 de enero último abrió formalmente el diálogo en San Vicente del Caguán ha dicho que el combate contra los escuadrones derechistas y "los otros agentes generadores de violencia obedece a una política de Estado, que está siendo ejecutada".