El brasileño Carlos Alberto Parreira anunció ayer que si su polémica contratación para dirigir la selección sudafricana de fútbol va a generar divisiones en el país, está dispuesto a hacer las maletas.
"No estoy aquí por el dinero", afirmó Parreira al presentarse ayer ante los medios de comunicación sudafricanos, cuatro días después de llegar a este país para una primera visita, antes de ponerse al frente del equipo el primero de enero del año próximo. Parreira es entrenador número 14 que tendrá Sudáfrica desde que comenzó a jugar internacionalmente.