El Partido Liberal, la segunda fuerza política de Paraguay, se retiró ayer de una coalición que gobierna el país desde marzo de 1999.
La alianza estaba integrada por los liberales, el Partido Colorado del presidente Luis González Macchi, y el socialemócrata Partido Encuentro Nacional.
El Partido Liberal decidió retirarse tras una convención que se inició el sábado y terminó en la madrugada del domingo, durante la cual 760 electores decidieron el rompimiento, contra 330 que votaron por la permanencia.
El argumento de los separatistas fue que la administración de González Macchi está infestada de corrupción y que el Partido Liberal no debería cargar con ello.
"No sentíamos ya que el partido tuviera identidad alguna con este gobierno", dijo a periodistas el dirigente Juan Félix Bogado. "Nuestro partido era una suerte de convidado de piedra para legitimar las barbaridades cometidas".
"A partir de ahora vamos a hacer una oposición consciente y responsable le será muy útil al país", añadió.
La coalición tomó el poder el 28 de marzo de 1999, tras la renuncia del entonces presidente Raúl Cubas, quien dimitió empujado por una huelga general que siguió al asesinato del vicepresidente Luis Argaña en un atentado, y a la matanza de otras ocho personas durante manifestaciones callejeras.
González Macchi era titular del Senado cuando juró como nuevo presidente y formó la coalición.
Desde entonces, sin embargo, privilegió a una facción minoritaria del Partido Liberal en el reparto del poder, lo cual irritó a la dirigencia de la agrupación, que quería el 40 por ciento de los cargos públicos para sí.
El grupo liberal que votó por la permanencia responde al ex candidato presidencial Domingo Laíno, y tiene un ministerio, cinco embajadas y una decena de altos cargos administrativos del gobierno.
Este grupo sostiene que el motivo del enojo de los separatistas es un simple problema de cuotas de poder y podría permanecer en los cargos, lo cual a su vez podría significar la división del Partido Liberal.
Con la salida del Partido Liberal de la Coalición, el presidente González Macchi pierde el balance favorable del que gozaba en el congreso, y podría ver trabados sus proyectos.
Paraguay, que fue gobernado por militares durante más de seis décadas durante el siglo XX, nunca había tenido antes un gobierno de alianza de varios partidos.