El gubernamental Partido Popular (PP) clausuró el ayer su XIII Congreso Nacional, fijándose con una política centro reformista el objetivo de prolongar su permanencia en el poder y convertirse en modelo de la construcción centrista europea de cara al siglo XXI.
"La Europa que quiere el Partido Popular es una Europa de libertad y dinamismo. Una Europa que fomente las oportunidades. Una Europa abierta al mundo. Una Europa solidaria", afirmó en la clausura el jefe del Gobierno Español José María Aznar, reelegido presidente el PP por cuarta vez consecutiva desde 1990.
A su idea se asociaron el presidente del Partido Popular Europeo, el belga Wilfred Martens, y el presidente de la Internacional Demócrata Cristiana, el español Javier Ruperez.
"Todos queremos construir una Europa de centro, solidaria", y en la "defensa de la cohesión, Aznar nos tiene a todos a su lado", señaló Martens al intervenir en la clausura como dirigente invitado.
Según Ruperez, el Partido Popular está destinado a convertirse en "una referencia inexcusable para la construcción del centrismo en Europa y en todo el mundo". "El Partido Popular es un modelo para el siglo XXI. Es un ejemplo a
seguir .Es un partido de las libertades, pero siempre somos pocos para luchar, defender y transmitir los valores de las libertades", agregó.
Aznar subrayó que España ha probado que "se puede compaginar rigor en el uso de la solidaridad europea y determinación en las reformas necesarias.