La competición del primer Clásico Mundial de béisbol generará algo que no es normal en la filosofía del deporte, que un partido pueda concluir con el marcador empatado.
Los organizadores del torneo confirmaron ayer que en las dos primeras rondas de la competición los partidos tendrán como tope la decimocuarta entrada, aunque el marcador esté empatado.
También el comité técnico del torneo decidió que puede suspender los partidos de las semifinales a partir del mismo episodio si la disponibilidad del pitcheo por parte de ambos equipos está en peligro.
La suspensión podría permitir que los equipos recuperasen substancialmente el poder de sus lanzadores para que el partido pueda ser disputado al día siguiente con mejor calidad.
"Entiendo que como fortaleza tendremos la velocidad y el poder en el bateo. Podemos usar diferentes alineaciones o combinaciones de jugadores. Tenemos muchachos que batean muy bien, otros que corren bien las bases y los usaremos de acuerdo a la situación y al equipo contrario", explicó el dirigente del conjunto.
Oquendo manifestó que algunos jugadores estelares expresaron su preferencia por acoplarse a sus nuevos equipos, en la mayoría de los casos, y mencionó los ejemplos de Bengie Molina y Rubén Sierra, que estrenan equipos y el del lanzador Roberto Hernández, cuyo padre está muy enfermo.
Sierra estuvo dispuesto a participar, pero su agente manifestó que sería mejor para el jugador acoplarse a su nuevo equipo.
El equipo puertorriqueño se reunirá mañana viernes 3 de marzo en el campo de entrenamiento de los Mets de Nueva York en Port St. Lucie, Florida, y allí entrenarán viernes y sábado en la mañana.