Desde entonces, siempre ha estado ligada al deporte ecuestre. Sus padres la inscribieron para que aprendiera las artes de la equitación. Sin embargo, estaba muy chica para este exigente deporte y se salió.
Pero años después volvió para dedicar gran parte de su tiempo a esta disciplina. De alguna manera ha querido estar cerca de los caballos, animales a los que adora.
Estoy Listo, Heavy Wind, Lao, Zafarrancho y Laura, figuran en la lista de nobles corceles con los que ha trabajado y participado en algunos de los eventos más importantes de la equitación en el país.
Aunque, Laura es un punto aparte. Es una yegua por la que siente un afecto especial. Un gran ejemplar de sangre holandesa y traída de Argentina.
Claudia García de Paredes ha logrado conformar un magnífico binomio con Laura: "Me agrada porque es muy fogosa, tiene bríos y se puede saltar muy bien los obstáculos con ella", anotó la amazona.
En otros países los equinos dedicados a la equitación son criados especialmente con ese propósito. En Panamá se utilizan caballos y yeguas que han corrido en el hipódromo. Se les adiestra para que aprendan a saltar obstáculos y completen las rutinas ecuestres.
Claudia, además de amazona ha aprendido diferentes aspectos de la equitación, entre ellos como amaestrar los equinos para que se adapten a las pistas.
La primera norma es tenerles mucha paciencia, cariño y comprensión. hay que enseñarlos a galopar a la izquierda y la derecha, a cambiar de mano, que cedan al movimiento de la pierna, hacer cambios de velocidad, a avanzar y acortar; así como a saltar osbtáculos.
Claudia García de Paredes tiene 17 años.
Estudia el último año de secundaria en la Escuela Interamericana.
Tiene 6 años de participar en la equitación.
Ha ganado premios internacionales como El Cortijo de Guatemala en la categoría Amplia 1.00 metro.
Sus instructores son Irene García y Mario Pistarini.