El presidente colombiano Andrés Pastrana y el líder de la guerrilla de las FARC, la principal del país, Manuel Marulanda ("Tirofijo"), se entrevistarán el próximo jueves en la zona sur del país controlada por los insurgentes, para tratar de reactivar el proceso de paz que los rebeldes congelaron hace más de dos meses.
El alto comisionado del Gobierno para la paz, Camilo Gómez, anunció ayer temprano que el mandatario aceptó la reunión en la fecha propuesta el viernes por Marulanda, jefe máximo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas).
"La Nación entera y la comunidad internacional confían en que podamos obtener resultados fundamentales para el proceso de paz", manifestó Pastrana en la breve carta que remitió al líder rebelde confirmándole la cita, y cuyo texto fue divulgado a la prensa.
Pastrana encargó a Gómez para que ultime con las FARC los detalles logísticos de la cita, que se cumplirá el próximo jueves 8 de febrero en un lugar no revelado de la zona desmilitarizada de 42,000 km2.
Para posibilitar la cumbre, Pastrana anunció que la vigencia de la zona desmilitarizada se prorroga hasta el próximo viernes 9 de febrero.
"El despeje (la desmilitarización) va hasta el 9, porque la cita con Marulanda es el 8, y ahí van a salir obviamente las conclusiones", dijo el mandatario a los periodistas al llegar al aeropuerto de San Vicente, el principal centro urbano de esa región.
De acuerdo con el último plazo dado por Pastrana el pasado miércoles cuando invitó a Marulanda a entrevistarse, la vigencia de esa zona debía concluir a la medianoche de hoy.
Una vez se confirmó la realización de la entrevista entre el presidente colombiano y "Tirofijo", cuyo verdadero nombre es Pedro Antonio Marín, Pastrana emprendió un sorpresivo recorrido por la zona desmilitarizada.
VIAJE SORPRESIVO
En un inusual, sorpresivo y peligroso recorrido, el presidente Andrés Pastrana hizo ayer presencia en tres de los cinco municipios otorgados a la guerrilla para realizar las negociaciones de paz.
La gira de Pastrana lo llevó hasta San Vicente del Caguán, en la zona desmilitarizada del sur del país donde las FARC mantiene un enclave y que también sirve de sede para el estancado proceso de paz.
"Lo que hicimos fue oír a la población, oír sus inquietudes, sus preocupaciones sobre las inversiones del estado. Fue un ejercicio muy interesante", dijo Pastrana a unos asombrados reporteros que no esperaban la visita.
El mandatario llegó en una avioneta acompañado del comisionado para la paz, Camilo Gómez y sus ministros del Interior y Relaciones Exteriores con quien policía, vestido de civil acompañaba a la comitiva que se desplazó en un camión conducido por el propio presidente.
Pastrana rompió todos los protocolos de seguridad, presentándose ante los alcaldes de cada uno de los municipios y ante una pasmada comunidad que lo saludó en medio de un inclemente sol.
El presidente expresó que cree que las FARC "están muy interesadas en que el proceso, como lo estamos todos los colombianos, continúe, pero sobre todo que avance".
Más temprano, Gómez, leyó el texto de una carta que Pastrana envió al jefe de las FARC Manuel Marulada, en la cual aceptaba reunirse con éste el jueves.