El presidente colombiano Andrés Pastrana acusó ayer al Congreso de "anarquista contra la institución presidencial y de enfilar baterías hacia la generación de confusión y caos", como reacción a su propuesta de convocar a un referendo que prevé la disolución del actual legislativo.
En un discurso en la población de Garzón, departamento de Huila (suoreste), Pastrana dijo que aunque inicialmente propuso al Congreso una reforma política, para que "tuviera siquiera la oportunidad de sintonizarse con las realidades nacionales y hacer el cambio que proponíamos a los colombianos, le dijo no a esas reformas".
"El gobierno acudió a todas las citaciones, dio las explicaciones, preparó todos los documentos que le pedía el Congreso, todo con el fin de cumplir con la reforma política que querían y quieren los colombianos. Y al final nada. El Congreso dijo no a los colombianos", aseguró Pastrana.
Agregó que "entonces acudí a la propuesta del referendo porque si el Legislativo no era capaz de abordar la reforma por si mismo, que dejaran entonces que la gente se pronunciara sobre el cambio ofrecido".
"Pero quien lo creyera, una vez más el Congreso no aceptó el cambio. Algunos congresistas han enfilado todas las baterías hacia la generación de confusión y caos. A la buena fe y generosidad del gobierno se respondió con una actitud anarquista contra la institución presidencial", puntualizó Pastrana.
Finalmente, Pastrana llamó al opositor Partido Liberal para que "permita a los colombianos tomar las decisiones sobre su destino político en libertad, y a no secuestrar sus ideas".
A comienzos de abril, el gobierno presentó al Congreso un proyecto de ley para convocar el referendo, pero hace dos semanas Pastrana anunció que retiraba la propuesta y se la entregaba directamente a la iniciativa popular, ante la negativa de los legisladores de "auto reformarse".
Pese a ello, esta semana el bicameral Congreso se negó a aceptar el retiro del proyecto e inició su debate.
El miércoles la mayoritaria bancada liberal además de excluir del texto el artículo que convocaba a elecciones legislativas anticipadas, eliminó otro artículo que le quitaba los privilegios salariales y de jubilación a los congresistas.
Esas dos decisiones se produjeron luego de que intentaran introducir un nuevo artículo que limitaba el mandato presidencial, convocando a elecciones generales para el 11 de marzo del próximo año, pese a que Pastrana concluye su mandato de cuatro años el 7 de agosto de 2002.
Sin embargo la amenaza liberal de convocar elecciones generales sigue latente, toda vez que esa iniciativa puede ser introducida nuevamente cuando el referendo sea debatido en las plenarias del Senado y la Cámara de Representantes.
El gobierno ya no cuenta en el Congreso con el respaldo de un importante sector del dividido Partido Liberal, que junto con el Partido Conservador había respaldado la elección de Pastrana y venía apoyando su gestión.
La coalición se rompió debido a que la mayoría de congresistas liberales que lo apoyaban se unieron nuevamente a su colectividad política, en reacción a la iniciativa gubernamental de proponer la revocatoria legislativa.