El presidente Andrés Pastrana prometió acabar con la violencia paramilitar que la semana pasada dejó decenas de muertos en zonas rurales del norte de Colombia.
"Su recorrido macabro por las regiones del país, bañando de sangre el suelo de nuestra patria, tiene que acabar", dijo Pastrana en un discurso anoche ante la asamblea anual de gobernadores de 32 de los departamentos.
"Para frenar sus actos de barbarie, de crueldad y de cobardía, emplearemos - no les quepa ninguna duda - todo el peso de la fuerza legítima del Estado", agregó.
Las Autodefensas Unidas de Colombia, el principal grupo paramilitar, dijeron que entre el 16 y 20 de febrero, durante incursiones ejecutadas en los departamentos de Sucre y Bolívar, dieron muerte a 47 guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Sin embargo, la fiscalía aseguró que se trató de una matanza cruel de campesinos, a quienes los paramilitares degollaron o acribillaron a balazos, bajo acusaciones de ser miembros de la guerrilla.
Pastrana calificó la matanza de "tragedia humanitaria" e informó que tropas de la infantería de marina, respaldadas por la aviación naval, han dado muerte a dos paramilitares y capturaron a 11.