El presidente de Colombia Andrés Pastrana decidió ayer extender hasta el fin de semana la vigencia de una zona desmilitarizada pactada con la guerrilla izquierdista y desafió al líder de las FARC Manuel Marulanda a reunirse con él antes de ese plazo a fin de establecer condiciones para reanudar el diálogo de paz.
"Manuel Marulanda ha dicho estar dispuesto a trabajar 24 horas por la paz.. Hoy, por lo tanto, le propongo que nos reunamos antes de finalizar la presente semana y decidamos de una vez por todas si vamos a continuar el proceso de paz que usted y yo iniciamos", dijo Pastrana en un mensaje televisado.
"He decidido prorrogar la zona de distensión hasta finalizar la presente semana con el único propósito de realizar la reunión que le estoy proponiendo a Manuel Marulanda y que confío nos servirá para definir con claridad si continuamos con el diálogo y la negociación", agregó el mandatario.
Es la séptima vez que Pastrana extiende a las FARC el control de una zona de 42,000 kilómetros cuadrados, equivalente a dos veces el tamaño de El Salvador, que les cedió en noviembre de 1998 para facilitar el inicio de una negociación de paz.
Pero también es la primera oportunidad en que el gobierno extiende la vigencia del enclave rebelde por un período tan breve. Antes lo había hecho por un lapso mínimo de 30 días.
No hubo respuesta inmediata de las FARC al reto presidencial.
La prórroga se produce en momentos en que el proceso de paz atraviesa una de sus peores crisis desde que se inició hace dos años luego de que en noviembre las FARC suspendieron las conversaciones para presionar al gobierno a combatir a los ilegales escuadrones paramilitares de ultraderecha.
"Estoy seguro de que podemos avanzar con rapidez", dijo Pastrana.
Antes de anunciar su decisión, Pastrana consultó con dirigentes políticos, sociales y empresariales y con los jefes militares, que en su mayoría le ofrecieron apoyo, pero le recomendaron negociar con la guerrilla reglas claras para que la negociación no sea congelada unilateralmente como lo ha hecho dos veces las FARC.
También le recomendaron acordar con la guerrilla algún tipo de verificación internacional del proceso de paz y evitar que la zona desmilitarizada sea utilizada para esconder y negociar secuestrados y preparar las tropas insurgentes para ataques a poblaciones cercanas.
Horas antes Estados Unidos, a través del secretario de Estado, Colin Powell, ofreció respaldo a los esfuerzos de Pastrana para una solución política negociada y en igual sentido se pronunciaron la Unión Europea y el delegado especial de las Naciones Unidas, Jan Egeland.