El presidente colombiano Andrés Pastrana, endureció su posición frente a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN, guevarista), a quien catalogó de grupo "terrorista" por los secuestros múltiples de civiles que ha perpetrado en el último mes y medio, y pidió a la comunidad internacional que lo aísle.
El mandatario conservador, quien el martes interrumpió una visita oficial que cumplía en Canadá, adoptó esa enérgica postura tras el secuestro de los 41 ocupantes de un avión comercial, el pasado 12 de abril, y de más de un centenar de feligreses en la ciudad de Cali (suroeste), el domingo último. El secuestro de los feligreses, que no ha sido reivindicado por el ELN, como lo hizo con el de los ocupantes del avión, pero que el gobierno asegura es obra de ese grupo insurgente, desbordó la paciencia de Pastrana, quien hasta ahora se había limitado a demandar la liberación incondicional de todos los rehenes del avión.
De ese secuestro, el ELN aún mantiene cautivos a 25 personas, tras haber liberado hasta ahora a 16. Según el ejército, los rehenes son mantenidos en una apartada zona rural del departamento de Bolívar (costa norte). Del más del centenar de feligreses secuestrados el domingo cuando asistían a misa en un templo de un exclusivo sector del sur de Cali, los secuestradores liberaron en su huida a 84, debido a la persecución del ejército. Las autoridades estiman que entre 50 y 60 personas permanecen en poder del ELN.
Luego de presidir un consejo extraordinario de seguridad en Cali la noche del martes, a donde llegó directamente de Canadá, Pastrana reiteró que "no cederá ante el chantaje", y acusó al ELN de haberse convertido en un grupo terrorista.
"Es una organización terrorista y no se puede dialogar con quien falta a a su palabra e incumple sus compromisos", puntualizó, en alusión al acuerdo que el ELN suscribió en julio del año pasado en Maguncia (Alemania), con delegados de la sociedad civil colombiana.
En ese encuentro, el ELN la segunda guerrilla del país- se comprometió básicamente a respetar el derecho internacional humanitario y a no secuestrar ancianos, niños y mujeres embarazadas, al tiempo que propuso la realización de una Convención Nacional por la Paz, como antesala de una negociación con el gobierno de Pastrana.
Pero Pastrana se negó -a diferencia de lo que hizo con la principal guerrilla, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxita), a desmilitarizar una zona del sur del departamento de Bolívar (norte) pedida por el ELN para que fuera el escenario de la Convención Nacional. Sintiéndose discriminada y menospreciada por Pastrana, como lo señaló al reivindicar el secuestro de los ocupantes del avión, y ante la incapacidad militar para enfrentar directamente a las Fuerzas regulares, como sí lo ha hecho las FARC, entonces el ELN optó por el secuestro masivo de civiles en un desesperado intento por presionar al mandatario.
Si bien Pastrana, tras el secuestro de los ocupantes del avión, se limitó a exigir la "inmediata e incondicional" liberación de todos ellos como condición para iniciar un diálogo, ahora no sólo insistió en la liberación de éstos y de los feligreses, sino que descartó cualquier posibilidad mientras el ELN mantenga su "actitud terrorista".
"Una política de paz pierde todo sentido si, a la falta de acuerdos, se responde con actos de barbarie como el secuestro de pasajeros de un avión o de feligreses de una iglesia", señaló Pastrana en una declaración escrita. Luego de advertir que el ELN es el único responsable de la vida de los rehenes, el jefe de Estado colombiano anunció que pedirá a la comunidad internacional que se abstenga de entablar cualquier contacto con miembros del ELN en el exterior, y demandó sus capturas.
Ayer miércoles el papa Juan Pablo II se pronunció sobre el múltiple secuestro de los feligreses, y tras calificarlo de acto "sacrílego", hizo un llamado a la paz en Colombia.
"Tristes noticias continúan llegando de Colombia, en donde el domingo pasado, en la iglesia de la Transfiguración de Cali, un grupo armado interrumpió de manera sacrílega la santa misa, al secuestrar numerosas personas, entre ellas al sacerdote", subrayó el Papa.