El inglés Paul Casey, con una tarjeta de 66 golpes (-4) para un total de 266 (-14), dio la sorpresa en la última jornada y adjudicó el KLM Open, que se jugó en el club Kennemer de la ciudad holandesa de Zandvoort.
Casey, ya con dieciséis títulos como profesional, se aprovechó especialmente del hundimiento del francés Romain Wattel, quien inició la última jornada como líder, con tres golpes de ventaja sobre el escocés Richie Ramsay, y con cuatro sobre el inglés.
Wattel hizo un pésimo recorrido, con 74 golpes (+4), lo que le ha descolgado a la quinta plaza final, igualado con otros tres jugadores.