APENAS puedo creer que la Copa del Mundo esté a punto de comenzar nuevamente. Cuando yo jugaba, después de participar en una Copa Mundial, esperar cuatro años hasta la siguiente parecía una eternidad.
Pero ahora parece que la final en Corea y Japón tuvo lugar ayer y que apenas hemos terminado de celebrar la victoria de Brasil en Yokohama. Esta vez espero ver otra demostración de fuerza por parte de los equipos latinoamericanos.
El Grupo A es un buen ejemplo: espero que el anfitrión, Alemania, termine a la cabeza, pero Ecuador puede dar la sorpresa. Esta será la segunda vez que jueguen en las finales de la Copa Mundial, pero tienen mucho talento y, después de todo, derrotaron a Brasil en las calificatorias. Realmente los veo por encima de Polonia y de Costa Rica.
En el Grupo B, los primeros lugares se disputarán entre Paraguay, Inglaterra y Suecia, y es difícil anticipar quién será el ganador. Desde luego Paraguay les dará trabajo a los europeos porque tienen una defensa bien concentrada. Aunque también eso puede ser un inconveniente. Aparecen con regularidad en las finales y llegan hasta la segunda ronda, pero no suelen avanzar porque no anotan suficientes goles. Y para ganar, por supuesto, no basta con mantener fuera al contrario; hay que hacer un esfuerzo en el ataque.
También tengo que avisar a los paraguayos, antes de su primer partido, que no subestimen al equipo de Inglaterra, aun si Wayne Rooney no está listo. El equipo inglés tiene bastantes otros jugadores de primera línea, como David Beckham, Frank Lampard y Steven Gerrard. Es un equipo que no depende de un solo hombre.
El Grupo C le da la oportunidad a Argentina de aventajar a Holanda, aunque Costa de Marfil podría dar la sorpresa en su primera participación en las finales. Veo a Argentina como un fuerte candidato para ganar no sólo en su sección, sino hasta la Copa Mundial misma. Están en mucho mejor forma que hace cuatro años.
En el Grupo D, me gusta México. Me sorprende que los aficionados europeos no les den suficiente consideración. Hace unos años, México solía ser eliminado en la primera ronda. Pero eso ha cambiado. Han hecho gran progreso especialmente en los últimos 10 ó 15 años, desde que el equipo nacional comenzó a jugar en la Copa América y sus mejores equipos compitieron en la Copa Libertadores, nuestra Liga de Campeones en Suramérica.
Dos o tres de sus jugadores están entre los mejores del mundo, especialmente el defensa central Rafael Márquez, que juega con el Barcelona. Pero no se trata solamente de los jugadores más maduros. México derrotó a Brasil 3-0 en el campeonato para menores de 17 del año pasado, así que tienen mucho talento joven en ascenso.
En el equipo de Brasil también tenemos dos jugadores igualmente buenos para ocupar casi cualquier posición. Aunque todo el mundo los ve como favoritos, a mí esto me preocupa. Nuestro récord como favoritos no es nada bueno, desde 1950 cuando perdimos la final contra Uruguay en frente de nuestros propios aficionados. Después en 1982 éramos favoritos en España y perdimos en la segunda ronda, y en Francia en 1998 llegamos a la final y nos batieron de mala manera. Tenemos que tener cuidado de no sentirnos demasiado confiados.
Manejar las expectativas en la Copa Mundial es un problema.
No hay más que ver al Grupo E, por ejemplo. La República Checa e Italia tienen equipos fuertes, lo que me da pena por los Estados Unidos. Me gustaría que hicieran un buen papel, porque tengo muchos amigos allí que hice durante los años que jugué con el Cosmos, así como los muchachos que entrené en las clínicas de fútbol allá a lo largo de los años, incluyendo algunos de los jugadores que están ahora en el equipo.
Hace cuatro años llegaron a los cuartos de final y pudieran haber llegado a los últimos cuatro juegos. Pero me temo que esta vez tendrán que verse satisfechos con algo menos.
De lo único que sí estoy seguro es que la organización de estas finales será fantástica. Tengo un recuerdo muy especial de la Copa Mundial y de Alemania desde 1974. Cuando Brasil ganó la Copa por tercera vez en 1970, ganamos el derecho a quedarnos con el trofeo Jules Rimet. Por eso, en la ceremonia de apertura en 1974 yo le hice entrega de la nueva Copa Mundial a Uwe Seeler, el ex capitán del equipo alemán, y él me entregó el trofeo Jules Rimet para que pudiéramos llevarlo de vuelta a Brasil. Ese fue un momento muy emocionante en mi vida.
Ese año, Alemania ganó teniendo a Beckenbauer como capitán, y él ha desempeñado una gran labor "capitaneando" el comité organizador de este campeonato. De igual manera, la FIFA ha hecho una gran labor, viendo que los jugadores tuvieran un descanso obligado para todos desde el final de la temporada local en sus países hasta el comienzo de la Copa Mundial.
La última vez, en Corea y Japón, fue muy triste ver países, como Francia, que defendía su campeonato y era uno de los equipos favoritos, que quedaron descalificados desde temprano, porque sus jugadores apenas habían terminado sus temporadas locales.
Cuatro semanas no es suficiente, en un mundo ideal, pero desde luego es mejor que nada y es un gran paso de avance. La calidad del juego será mucho mejor, aunque sea un torneo más defensivo que el último.
Y esto se debe a que las finales se disputarán en Europa. Muchos de los entrenadores nacionales buscarán jugar un estilo de fútbol más europeo, que es más concentrado, quizás hasta más físico. Por eso, mucho dependerá de los jueces.
La FIFA ha trabajado duro por mejorar las normas que rigen las funciones de los jueces, y espero que éstos sean duros con los jugadores que hagan trampas o no jueguen limpio, desde el mismo partido inaugural. De esa manera todos los demás equipos verán la actuación y comprenderán las normas que deberán regir para el resto del campeonato.
Por último, quiero hacer un llamado a los aficionados. Ya tenemos más problemas de la cuenta en el mundo: guerras, pobreza, desastres naturales. Pero la Copa Mundial debe ser una fiesta y por eso espero que, vengamos de donde vengamos, todos podremos disfrutarla juntos y en paz.
Pelé habla de la Copa del Mundo
El rey, que es considerado como uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, analiza los grupos.