Tiene razón Romario, cuando dice que Pelé, callado, es un poeta. Su desacertado pedido de quitarle las medallas a Maradona, por su adicción a las drogas, no compagina muy bien con quien es el padre de un drogadicto confeso, y tuvo que pasar veinte años para reconocer a una hija.
Lo cierto es que todo es "marketing", y con declaraciones como estas se alborota el avispero. Maradona y Pelé, Pelé y Maradona, han sido muy buenos en su estatura de futbolistas, pero no son los únicos. Alfredo Distéfano, Héctor "Rasquetita" Scarone, el "charro" José Manuel Moreno, Juan Alberto Schiaffino, Leónidas Da Silva, Ademir Marques de Menezes, y, para refrescar la memoria de "O Rei", uno de su mismo tiempo: Manuel Francisco dos Santos "Garrincha", el más grande de todos.
Era casi analfabeto, mujeriego, padre de 14 hijos conocidos, alcoholizado, fumador empedernido, y tenía una pierna seis centímetros más corta que la otra, que para peor la tenía flexionada hacia la derecha. Pero jugaba al "arte fútbol", sólo como los dioses podrían hacerlo.
Tuvo intervención en tres mundiales. Ganó el de Suecia 58, y el de Chile 62. En la tierra de los vikingos, la ofensiva basileña era con Garrincha, Didí, Vavá, Pelé y Zagalo. Ni aunque vuelva a nacer el mundo, habrá otra igual.
João Saldanha, periodista inmortal, además del seleccionador que puso a Brasil en la Copa del Mundo de México'70, dijo a propósito de Mané: "Dentro de 400 años, cuando se hable de fútbol, se hablará de Garrincha".
Ojalá que Maradona haga como que no escuchó lo que dijo Pelé. Ganaríamos todos.
Datos para la historia.
Garrincha apenas perdió un partido con la selección brasileña, contra Hungría en Inglaterra 66. Y un dato más que llamativo: nunca Brasil cayó con Garrincha y Pelé jugando juntos con la verdeamarilla.
Comenzó en Pau Grande, en un equipo de la fábrica textil del pueblo, luego fue a Botafogo (cinco títulos), Atlético Junior de Colombia (1 partido), Corinthians, Flamengo, Olaría. Su último partido fue a los 48 años para Planaltina, en los suburbios de Brasilia, luego de años regados por alcohol, violencia familiar causada por la abstinencia, hospitales y bolsillos vacíos.
Los especialistas atribuyen a Garrincha el Mundial 1962 ganado por Brasil en Chile, dado que Pelé quedó fuera por lesión.