Colombia protestó ante Venezuela por la penetración de aviones de ese país en el espacio aéreo nacional, en tanto que el gobierno venezolano se quejó de maltrato contra cuatro de sus ciudadanos.
Las protestas, dadas a conocer el jueves en la noche, enturbian las ya tensas relaciones entre los dos países que comparten una frontera de más de 2.000 kilómetros.
El gobierno colombiano se quejó el jueves en la noche por el sobrevuelo de tres aviones de guerra F-16 de la Fuerza Aérea de Venezuela que penetraron 15 kilómetros dentro del territorio colombiano y sobrevolaron el área urbana del municipio de Tibú, cercano a la frontera.
"La ministra encargada (de Relaciones Exteriores) se comunicó con el embajador de Venezuela para anunciarle el envío de una nota diplomática en la que el gobierno de Colombia expresa su protesta al tiempo que solicita al gobierno de Venezuela una explicación de lo ocurrido", dijo un comunicado del ministerio.
El mismo jueves, el embajador venezolano en Colombia, Fernando Gerbasi, entregó una queja formal a la cancillería por torturas a cuatro ciudadanos venezolanos atribuidas al ejército colombiano.
Según el embajador los cuatro venezolanos maltratados fueron aprehendidos por el ejército el 26 de mayo en una operación contra la guerrilla izquierdista en las llanuras orientales de Colombia.
"Durante una acción militar los efectivos castrenses no sólo los vejaron física y verbalmente, sino que los golpearon y obligaron a confesar su pertenencia a las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia); además los amenazaron y simularon fusilarlos", indicó el texto de la carta del embajador reproducida por medios locales.
Ambas naciones comparten una de las fronteras más "calientes" del continente, de 2.100 kilómetros, en la que se registran constantes enfrentamientos entre la guerrilla izquierdista, escuadrones de paramilitares y el ejército.
Las relaciones entre Colombia y Venezuela, los dos más importantes socios dentro de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), se han mantenido tirantes en 1999 tras diversos incidentes.
El más reciente de ellos se derivó de la medida unilateral de Venezuela de obligar el transbordo de mercancías en la frontera a partir del 15 de julio, argumentando que Colombia no ofrecía la suficiente seguridad para los transportadores.
Las relaciones ya habían sufrido una fuerte tensión en marzo cuando el presidente Hugo Chávez dijo en rueda de prensa que su colega de Colombia, Andrés Pastrana, había reconocido la beligerancia a la guerrilla izquierdista al entregarle una amplia zona de su territorio sudoeste donde se esperan realizar los diálogos de paz.
El gobierno de Bogotá calificó las declaraciones como una intromisión en sus asuntos internos y, en aparente represalia, suspendió, escasas horas antes de lo previsto, un encuentro entre Chávez y Pastrana en la zona fronteriza.