La mañana seguía avanzando. El Sol hacía su labor de calentar el terreno y la impaciencia se apoderaba de los peloteritos.
En el preciso instante en que uno de los coach daba instrucciones de cómo batear, la persona más esperada en el Estadio de Béisbol, de Pocrí en Aguadulce, hizo su aparición.
Allí estaba Omar Moreno. Parado frente a todos, la ex estrella de los Piratas de Pittsburgh, tocaba suelo coclesano para llenar de alegría a una gran cantidad de infantes, que como él, aman el béisbol.
Moreno, acompañado de su esposa Sandra y del entrenador de Major League Baseball, Julio César García, llegó al estadio antes mencionado para hacer entrega, a nombre de la Fundación que lleva su nombre, de unos implementos de béisbol y a la vez, dar una pequeña clínica a los niños pertenecientes a las Pequeñas Ligas de Pocrí, "Miguelón Guevara".
"Estoy muy emocionado de estar con ustedes hoy aquí. Cuando yo era niño como ustedes soñaba con llegar a las Grandes Ligas como ustedes, y lo hice. Sé que ustedes también lo pueden hacer y por eso los quiero ayudar", señaló Moreno.
Fue tanta la alegría que llevó Moreno a la niñez deportiva pocrieña que estos le respondieron al unísono: "Muchas gracias, señor Omar".