Cuando un niño ríe, titila una estrella. Es bello admirar un firmamento centelleante! Estas y otras frases las envié hace unos años – bastante de ellos – a Readers´ Digest. Traduzco hoy algunas con la esperanza de que aún puedan servir de portavoz a lo señalado por expertos en asistencia social: “que en los hogares pueden ser rescatados los valores morales; si se establecen allí los conductos necesarios para hacer frente al “bulling”. Rechazar la agresión como un entretenimiento; a las armas como juguetes; y al dolor como algo insignificante).
A continuación, otras reflexiones emitidas antaño:
Si opinas que tus hijos siempre tienen la razón y los hijos de tus vecinos son siempre los que están equivocados; no olvides que, para tus vecinos, tus hijos son los hijos del vecino.
Si cuando un niño dice “no”, tú siempre dices “sí” y cuando él dice “sí,” tú siempre dices “no”, ¿Quién se está comportando como un chiquillo?
Para algunos niños la vida puede ser como un campo de béisbol: deben entrenarse bien y aprender a apañar la pelota, venga de adonde venga. Tendrán que recibir instrucciones para agarrar el bate con firmeza y pegarle fuertemente a la bola. Algunas veces llegarán a primera. Otras, recorrerán todas las bases, o no llegarán a ninguna. Pero lo importante es que, al pisar las almohadillas, sientan que quieren regresar al lugar del cual salieron.