Un obús lejano del croata Luka Modric y un remate de Cristiano Ronaldo sirvieron al Real Madrid para remontar, cuando se vio en superioridad tras la expulsión del portugués Nani, el encuentro de vuelta de los octavos de la Liga de Campeones ante el Manchester United (1-2) y firmar su pase a la siguiente fase.
Los blancos, que habían empatado a uno en la ida, se sobrepusieron a un gol en propia puerta del español Sergio Ramos en el minuto tres de la segunda parte y a la férrea defensa que habían plantado en Old Trafford unos "diablos rojos" que planeaban pasar la eliminatoria al contragolpe, pero se vieron mermados por la tarjeta roja que vio Nani en el minuto 56.
Con un futbolista más, los de José Mourinho supieron darle la vuelta al marcador y defenderse después de las últimas embestidas de los ingleses, que se encontraron con la firme oposición del arquero Diego López.
Mourinho se fió más del argentino Gonzalo Higuaín que del francés Karim Benzema para hacer de nueve y mantuvo en la defensa al joven Rafael Varane en detrimento de Pepe, que vio el inicio del duelo desde el banquillo.
A pocos metros del defensa portugués descansaba también el inglés Wayne Rooney, sacrificado por Ferguson para dar entrada a su compatriota Danny Welbeck, mejor capacitado, en opinión del veterano escocés, para combinar su posición de ataque con la misión de tratar de parar los pies a Xabi Alonso.
La función en el "Teatro de los sueños" se abrió con dos ovaciones cerradas, una a Ronaldo, que regresaba a la que fue su casa durante seis temporadas, y otra a Ryan Giggs, que a sus 39 años cumplía, confinado en la banda derecha, mil encuentros como profesional.