Odalis Pérez ríe y bromea más ahora. La confianza y alegría del zurdo dominicano contrasta con su estado anímico de hace unos cuantos años, en los que aquejado por lesiones no lograba consolidarse con los Bravos.
Pero Pérez vivió una gran campaña en el 2002, su primera temporada con los Dodgers de Los Angeles. Ahora Pérez quiere demostrar que no es un lanzador de un año y se propone superar las 15 victorias que logró en la temporada pasada.
"No soy de esos lanzadores que porque tienen un buen año, ya se dan por satisfechos"", dijo Pérez a la AP. A dos semanas para que arranque la campaña regular de las mayores, Pérez parece tener todas las acciones a su favor para arrancar como tercero en la rotación de los Dodgers, liderada por el derecho Kevin Brown.
El año pasado, cuando llegó procedente de Atlanta, Pérez pensaba que lo pondrían como quinto abridor, pero el mánager Jim Tracy lo colocó tercero. Pérez terminó con foja de 15-10 y 3.00 de efectividad y fue el segundo mejor de la rotación después del japonés Hideo Nomo (16-6, 3.39). Brown estuvo lesionado y lanzó muy poco.
El dominicano asegura que para él fue muy importante la confianza que le dio Tracy, sobre todo después de que los Bravos lo transfirieron en contra de su voluntad.