El periodismo y la dirección técnica son dos caminos paralelos, que, por tanto, no se tocan.
No obstante, en todos aquellos países donde el balompié ocupa un sitial de privilegio, hay, en cada habitante un potencial "director técnico".
Pero en las largas conversaciones sobre un tema que nos apasiona, las charlas acerca de la selección nacional, se circunscriben a conversaciones de oficina, o de entretenimiento.
Muchos periodistas, se curan en salud, y por lo general recogen la opinión de los otros, sin arriesgar la propia. Mi caso es distinto.
El balompié forma parte del escenario cotidiano y las crónicas también. La diferencia entre el entrenador y el periodismo deportivo, está en que uno debe hablar sobre lo caliente, de la realidad de un momento, y el cronista dispone de un poco más de tiempo para la verdad que no puede ser cambiada.