Perú avanza de puntillas en camino hacia reformas democráticas, luego que el gobierno y la oposición acordaron discutir en dos semanas modos para resolver cuatro de los peores problemas de derechos humanos del país.
La decisión, acordada la noche del lunes en una reunión supervisada por la Organización de los Estados Americanos (OEA), fue el primer signo concreto de progreso desde el inicio del diálogo en agosto y tras los polémicos comicios de mayo, en que el presidente Alberto Fujimori ganó una segunda reelección.
La corta lista para reformar la libertad de prensa, el sistema judicial y el servicio de inteligencia, se elaboró después que el gobierno anunció dos iniciativas a favor de los derechos humanos.
Los analistas dudan si la flexibilización en la línea dura de Fujimori apuntaría a maquillar las reformas o a calmar la presión y la crítica internacionales.
"Realmente es un "breakthrough", un gran adelanto", dijo a Reuters el Defensor del Pueblo, Jorge Santistevan.
"Hay un concenso. Por 10 años las decisiones han sido impuestas por la mayoría (...).Creo que es positivo", agregó.
El diario Expreso, considerado pro gobernista según los analistas, anunció la aparente apertura en una primera plana titulada: "Reformas se harán antes de marzo del 2001".
DIALOGO DE SORDOS
Sin embargo, los analistas políticos advirtieron contra la apertura de la campaña del gobierno.
"Creo que este es un diálogo de sordos... Fujimori no está por el cambio", dijo el catedrático principal de la Pontificia Universidad Católica de Lima, Juan Ossio.