Perú podría solucionar definitivamente este año sus principales problemas de fronteras si se concretan los buenos deseos del canciller, Fernando de Trazegnies, de resolver con Chile los aspectos aún pendientes de un Tratado de postguerra entre ambos, que data de 1929.
Según el canciller, las conversaciones informales entre Lima y Santiago parecen llegar a buen puerto y se concretarían con la firma de un Acta de Ejecución antes de fin de año, éxito diplomático que se sumaría a la paz con Ecuador (octubre 1998) y cicatrizaría las "heridas abiertas" en su frontera.
Ambas partes llevan ocho reuniones conversando sobre los detalles de cómo cumplir con todo el Tratado de Lima (1929), que obliga a Chile a entregar un complejo portuario en la ciudad chilena de Arica, urbe que antes de la guerra del Pacífico (1879) formaba parte de Perú.
El libre tránsito ferroviario de personas, mercadería y armamento entre la ciudad limítrofe peruana de Tacna y Arica, así como aspectos de carácter administrativo vinculados con la nacionalidad de la empresa y del personal que operará el complejo, forman parte de los detalles materia conversación.
De Trazegnies adelantó el jueves, durante una sesión de la comisión de Relaciones Exteriores del Congreso, que existe "consenso" entre Perú y Chile para avanzar y sellar el Tratado antes de diciembre de este año, eliminando los controles migratorios y aduaneros en la ruta Tacna-Arica.
Chile construyó en Arica, para uso de Perú, un terminal de atraque para vapores (de unos 400 metros de largo), un edificio para la agencia aduanera y una estación terminal para el ferrocarril, los cuales están listos para entregarse desde 1990, pero la falta de voluntad política entre los países impidió consolidar lo avanzado.