La victoria de la selección francesa por 65-52 ante una irreconocible selección española, en los cuartos de final, truncó el sueño mundialista español en una pesadilla de la que tardará mucho en despertar.
España, que era uno de los favoritos al título, perdió en su propia casa.
Francia ahora se medirá en semifinales a Serbia, que en el partido anterior superó 84-56 a Brasil.