No sé si me habré perdido de algo, pero a falta de cuatro días para la efeméride de la fundación de la ciudad de Panamá, siento el ambiente frío, lo cual parece raro porque, a pesar de todo, tenemos mucho que celebrar.
La ciudad celebrará su aniversario de fundación con otra cara. Después de 494 años, los panameños podemos mirar hacia atrás y sentir orgullo por el camino recorrido. Mucho ha pasado desde aquel 15 de agosto de 1519, cuando Pedro Arias Dávila o Pedrarias sentó las bases de la ciudad que después, gracias a su servicio y utilidad a la Corona y al mundo, mereció elogios como “noble y leal”, entre muchos otros.
A diferencia de otras ocasiones, este año el área donde se localiza el Conjunto Monumental nos recibe con una imagen remozada, sin atentar mayormente contra el legado histórico, las estructuras que lo identifican y el aspecto señorial que todavía se mantiene en pie.
En honor a la verdad, la nueva vialidad ha valorado, desde el punto de vista estético, toda el área de Panamá La Vieja y con ello se evidencia que una labor planificada y coordinada entre historiadores, antropólogos, arqueólogos, restauradores, comunidad, Gobierno, constructores y demás, puede dar resultados óptimos y con la menor afectación a las estructuras que son monumento histórico del país y patrimonio de la humanidad.
Habrá quienes todavía observen con recelo lo que se ha hecho en el área. Muchos hubieran querido otra cosa, pero lo cierto es que la zona tiene una presencia más cónsona con los propósitos turísticos y con la intención de realzar el patrimonio que está resguardado en dicho sitio.
Antes la sensación de que se estaba o se pasaba por un sitio “ruinoso” era inevitable y hasta incómodo, ahora - al igual como se ve en otros lugares- patrimonio, modernidad y desarrollo se han amalgamado con armonía para orgullo de todos.
Con este nuevo panorama es de esperar que la celebración de la fundación de la ciudad este año sea un acontecimiento y que las autoridades, especialmente las municipales, aprovechen el escenario para reiterar el mensaje de que la ciudad cumple 494 años de fundación, lo cual no significa que está vieja, sino que su futuro es más prometedor que nunca.