El sueco Carl Pettersson y los estadounidenses Duffy Waldorf y David Toms se situaron como primeros líderes con 67 golpes (4 bajo par) en el Abierto Británico de golf, que se disputa en el campo escocés de Muirfield.
Al margen del mérito de Pettersson, quien se crío como jugador en Carolina del Norte y en donde tiene fijada su residencia, otros tres norteamericanos se encuentran enrolados en la multitudinaria segunda plaza (Steve Jones, Len Mattiace y Phil Mickelson), mientras el General con mando en plaza, Tiger Woods, mostró su solidez como favorito.
El arranque del tercer torneo de Grand Slam de la temporada tuvo dominio estadounidense, a poco más de un mes de la Copa Ryder en The Belfry (Inglaterra). Un mal augurio para Europa, que fue propiciado, en gran medida, por el buen tiempo, que atenuó la agresividad de Muirfield, hoy un auténtico león dormido que, sin embargo, no fue aprovechado por los españoles.
Waldorf, de 39 años y una de las caras más amables del golf, por fin puede decir que su paso, nunca inadvertido, por un torneo va más allá de su extravagante vestimenta y su buen humor. Su camisa y gorra con flores estampadas fue seguida, tan sólo, por su compatriota Toms, quien saltara a la fama tras ganar el US PGA del año pasado.
Tiger Woods, el gran favorito, comenzó sólido con 70 impactos (1 bajo par). "El Tigre" mostró su firme candidatura, que pudo ser terrorífica si llega a embocar al menos la mitad de los 7 "birdies" que desperdició con el "putt".
La posibilidad de que Tiger consiga su tercer "Grande" de la temporada sigue en pie, a pesar de la dureza y rapidez de los "greenes" a los que no logró acoplarse, aunque hoy el "links" escocés de Muirfield estuvo a medio gas, pues el viento apenas molestó y el día se mantuvo seco y soleado.