Los comandantes que acompañaron al presidente venezolano, Hugo Chávez, en la intentona golpista del 4 de febrero de 1992, le recomendaron reconsiderar los lineamientos de su gobierno, a fin de que el proceso de cambios del país "no se salga del cauce" .
"Las revoluciones se dan con revolucionarios y no con la misma gente que formó parte del destino que los venezolanos no nos merecemos", señaló Jesús Urdaneta Hernández, quien junto a Francisco Arias Cárdenas y Joel Acosta Chirinos se reunieron en la ciudad de Coro (320 km al noroeste de Caracas) para conmemorar los ocho años del alzamiento.
Los tres tenientes coroneles del ejército, como Chávez dados de baja por la rebelión, pidieron reunirse "con carácter de urgencia" con el mandatario para analizar el proceso de cambios políticos y jurídicos que se han llevado a cabo en su primer año de gobierno.
"Nuestra idea es que él (Chávez) siga reflexionando en función de un mejor destino para el país", dijo Urdaneta Hernández, quien pidió respaldar la gestión del presidente, pero "sin practicar la adulación", según explicó al diario El Nacional.