El Gobierno colombiano insistió ayer a los guerrilleros del ELN en que, para que avance el proceso de paz, deben liberar a los 32 ocupantes de un avión comercial que retienen desde el 12 de abril, sin exigir condiciones ni contraprestaciones.
"En la medida en que haya la liberación total de las personas secuestradas, uno puede comenzar a hablar de las condiciones para poder producir el resultado concreto", declaró el alto comisionado para la Paz, Víctor Ricardo.
El funcionario censuró que el Ejército de Liberación Nacional (ELN) recurra a actos violatorios del derecho internacional humanitario para presionar un proceso de acercamientos que, de hecho, el Gobierno ya abrió con esa organización insurgente.
"Se les otorgó el carácter político para llevar a cabo un proceso de paz, se les ha dado la oferta de unas garantías que puedan permitir la realización de la convención nacional", recordó Ricardo en un encuentro con los periodistas de Bogotá.
El alto comisionado agregó que en este contexto es importante que los guerrilleros no hagan cautivas a personas ajenas al conflicto armado, como los ocupantes de la aeronave comercial. La segunda guerrilla colombiana, después de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), condicionó el lunes la devolución de los 32 rehenes a la desmilitarización de un poblado del norte del país y a la restitución de las comunicaciones de sus portavoces presos, Francisco Galán y Felipe Torres, con su Comando Central (COCE).
En una declaración pública, el Gobierno del presidente Andrés Pastrana rechazó tales exigencias y sostuvo que la única fórmula que puede estudiar es una dirigida a la entrega de los secuestrados sin que corran riesgos.
Los retenidos formaban parte de lo6 ocupantes, cinco de ellos tripulantes, de un avión de la aerolínea AVIANCA que fue desviado el pasado día 12 por cinco rebeldes del ELN mezclados entre los pasajeros. El aparato era un Fokker-50 que cubría un trayecto regular entre Bucaramanga, ciudad del nordeste del país, y Bogotá, y que fue orientado hacia una pista abandonada en una región selvática del norte de Colombia.
Nueve de los ocupantes de la aeronave fueron dejados en libertad del 13 al 15 de abril.
El chantaje o las presiones no pueden ser la base de un proceso de paz, sentenció el alto comisionado Ricardo.