Cientos de argentinos protagonizaron ayer un simbólico abrazo al Palacio de Justicia para reclamar que se apliquen sanciones por supuestos sobornos ofrecidos a senadores el año pasado para aprobar una ley de reforma laboral.
En el acto, convocado por la privada Fundación Poder Ciudadano, se leyó una carta del escritor Ernesto Sábato en la que lamenta "la falta de responsabilidad social de quienes fueron llamados a integrar la función pública".
Ayer, los fiscales federales Eduardo Freiler y Federico Delgado apelaron la sentencia que clausuró por falta de mérito la investigación de 11 senadores acusados de soborno y solicitaron interrogar como imputado al legislador oficialista, José Genoud.
La decisión fue adoptada, explicaron, porque "existen elementos suficientes" como para que continúe la investigación de denuncias que involucran a los senadores en el cobro de coimas para aprobar en abril de 2000 una ley de reforma laboral propuesta por el gobierno.
El juez federal Carlos Liporaci -también él investigado por el Consejo de la Magistratura por presuntos actos de corrupción- tuvo a su cargo la instrucción de las denuncias de sobornos en el Senado y dispuso su clausura por "falta de mérito".
En octubre del 2000, el vicepresidente de la Nación y presidente del Senado, Carlos Alvarez, renunció por esos hechos y por discrepancias con el manejo de la situación por parte del presidente Fernando de la Rúa.
Por su parte, el fiscal federal, Eduardo Freiler negó ayer que, junto con su partidario Federico Delgado, busque "politizar" la causa que se sigue por los presuntos sobornos en el Senado argentino, como denunció el jueves el mandatario argentino.
En declaraciones radiales, considero "desatinadas" y "fuera de lugar" las opiniones del ministro del Interior (político) Federico Storani sobre su supuesta falta de "seriedad".
El presidente reafirmó anoche su voluntad de hacer "todo lo posible para que la investigación llegue a su término exitoso.