Laffit Pincay Jr. ganó dos de las cinco carreras estelares de la Copa de California, corrida el pasado fin de semana, incluyendo el California Classic donde acentuó el duelo personal que mantuvo con Patrick Valenzuela a quien superó al final por el liderato de la estadística que terminó ayer.
Pincay ganó esta carrera por una cabeza de ventaja con Calkins Road, que dominó a Continental Red con Valenzuela y se llevó la mejor parte de una bolsa de 250 mil dólares. El panameño de 55 años impuso una marca al ganar cinco carreras del California Cup hace dos años.
En total Pincay ganó dos carreras el sábado, mientras Patrick Valenzuela se retrató en dos oportunidades. Terminaron la jornada con 27 éxitos para Pincay y 25 para Valenzuela. Ayer Valenzuela ganó una. El otro ganador de Pincay se dio con Lil Sister Stich el Distaff. La ganadora cubrió los 1200 metros 1:13.2 y devolvió $8 a ganador. Esta carrera tuvo premio de 150 mil balboas.
Desde 1969 doña Evelia Serrano cultiva entre los niños y jóvenes, esa noble simiente que hasta el momento ha rendido la mejor cosecha al convertirse ellos en hombres y mujeres útiles con vocación de servicio y bienestar para la comunidad.
El deporte ha sido la semilla que doña Evelia ha dispersado en el nutritivo campo de la niñez y la juventud. Y, justamente, fue su hijo, el fruto de su vientre, quien supo apreciar en su más grande dimensión el trabajo de la señora Serrano.
Siendo aún niño doña Evelia cultivó en su pequeño retoño Eric Vásquez Serrano, el amor por el deporte y la correcta disciplina para encaminarlo por la senda del bien. Eric creció, se diría que tempranamente, pues a los 16 años llegó a "relevar" a su madre como guía y orientador de los demás jóvenes, así como a los niños en la organización de las actividades deportivas.
Los eventos deportivos incluían competencias de atletismo, ciclismo, ligas de fútbol y bola suave. Eric Vásquez, que de adulto llegara a ganarse el apodo de "Guayo" por ser de madera resistente como la del árbol que lleva ese nombre; conservó su espíritu de dedicación total al deporte. Así lo hizo hasta que de forma repentina se adelantó en la senda al más allá al perecer en un accidente de auto el 18 de junio de 2000.
"Guayo" fue un amigo entrañable para la familia de EPASA donde laboró por varios años hasta el momento de su fatal deceso. En esta empresa fue un emprendedor planificador y coordinador de diversas ligas deportivas.
Este inesperado suceso llenó de luto y pena a doña Evelia Serrano al perder a su único hijo varón. El golpe dejó un hondo vacío en su acongojado espíritu. "Antes de irse a trabajar él pasaba donde ella que siempre le guardaba comida aunque Guayo hubiera comido ya en su casa. El se despedía y ella se lo encomendaba al Espíritu Santo".
Quizás por algún motivo y misterio el Espíritu Santo se lo llevó. Ahora su madre honra su recuerdo y memoria continuando el trabajo que ella misma le enseñó: Sembrar la buena simiente entre los niños y los jóvenes.