El general Augusto Pinochet ha gastado casi un millón de dólares en sus abogados británicos sin saber aún si lograron salvarlo de un juicio en España por asesinatos, torturas y desapariciones durante su dictadura.
El presidente de la Fundación Pinochet, el empresario derechista Hernán Briones, dijo que la entidad ya pagó 600.000 dólares a la oficina de Kingsley and Napley, encargada de la defensa del general.
Están pendientes facturas por unos 340.000 dólares, agregó Briones. Los primeros 600.000 dólares sólo cubren un primer juicio y los alegatos que concluyeron en la anulación del primer fallo según el cual el veterano militar sí puede ser procesado.
Pinochet espera ansioso desde hace 24 días por saber si sus abogados lograron convencer a un segundo grupo de lores de que tiene inmunidad por ser ex jefe de Estado.
Versiones periodísticas provenientes de Londres señalan que Pinochet deberá esperar otras tres semanas, porque los lores deben resolver antes otras importantes causas.
El ahora senador vitalicio cumplió ayer 134 días arrestado en Londres, y desde que llegó a su actual residencia hace dos meses sólo ha salido de ella en una ocasión, el 11 de diciembre.
Los amigos de Pinochet también deben encarar otros gastos, como el arriendo de la mansión londinense que ocupa desde el primero de diciembre.
Otras facturas onerosas son por su permanencia anterior durante mes y medio en dos exclusivas clínicas de la capital británica, en una de las cuales fue operado. La Fundación Pinochet no ha informado si las cuentas de las clínicas ya fueron canceladas.
El tema de los dineros para pagar las cuentas del ex dictador originó roces entre su hijo mayor del mismo nombre y la fundación, pues la entidad desautorizó una recolección de dineros que el hijo, Augusto Pinochet Hiriart, realizaba en Miami para cubrir los gastos del general.
Si Pinochet logra volver a Chile, enfrentará aquí 14 querellas por las violaciones a los derechos humanos durante su régimen, que dejó un saldo oficial de 3.197 opositores muertos, incluidos 1.102 detenidos-desaparecidos.
Además, un grupo de diputados izquierdistas estudia la posibilidad de acusarlo ante el Tribunal Constitucional por labores incompatibles con su cargo de senador, porque viajó a Londres como embajador especial y plenipotenciario del gobierno, en una misión relacionada con el estudio de proyectos militares.