Un tribunal de apelación español confirmó ayer que el ex dictador chileno Augusto Pinochet no tiene derecho a comparecer como parte acusada en el procedimiento que se sigue en su contra en Madrid, mientras permanezca en situación de "ausencia voluntaria" y no se ponga a disposición del juez Baltasar Garzón.
La Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional desestimó en un auto difundido ayer los recursos del fiscal y de los abogados de Pinochet contra las resoluciones en las que Garzón rechazó repetidamente la personación del ex dictador.
Los abogados españoles de Pinochet han intentado infructuosamente desde agosto pasado que el juez Garzón les permitiera personarse en la causa y, por tanto, acceder al sumario, proponer pruebas, testigos o recurrir, en su caso, las decisiones del juez.
Garzón, juez de instrucción de la Audiencia Nacional, ordenó el 16 de octubre de 1998 la detención el ex dictador chileno, a quien acusa de genocidio, terrorismo y torturas.
El tribunal estima que, aunque los recurrentes aseguran que Pinochet no está en situación de rebeldía, al encontrarse retenido en Londres, "lo cierto y verdad es que se encuentra ausente en el procedimiento legal español seguido contra él, por voluntad propia, intentando por todos los medios posibles permanecer en esa situación para siempre", si bien reconoce que el ex dictador emplea para ello "vías absolutamente legales".
La ausencia del general procesado "impide que con él puedan llevarse a efecto diligencias de tipo alguno que el instructor estimara necesarias, en orden al buen fin de la causa", según el tribunal.