La muerte del ex presidente chileno Eduardo Frei Montalva, cuando organizaba la oposición a la dictadura del general Augusto Pinochet, hace 17 años, fue mencionada públicamente ayer como un suceso "oscuro", que podría envolver a la policía secreta del pasado régimen militar.
Frei Montalva, el primer mandatario demócratacristiano en América Latina (1964-1970), padre del actual gobernante Eduardo Frei Ruiz Tagle, falleció el 22 de enero de 1982 por inesperadas y virulentas infecciones tras someterse a la extirpación de una hernia al hiato.
La operación, en la clínica Santa María de la capital, fue descrita en su momento como "simple, de corta hospitalización y sin una trascendencia mayor" para su salud, mencionada hasta entonces como "muy sana".
Su muerte fue "una cosa bastante extraña", dijo ayer su hijo Jorge Frei Ruiz-Tagle en una entrevista radial, y Eugenio Ortega Frei, nieto del ex gobernante, agregó más tarde que el suceso podría envolver a la policía secreta del régimen pinochetista (la Dina/CNI).
Una investigación en los tribunales "es una tarea pendiente", dijo Ortega.
"Todo el mundo sabe que la Dina hacía experimentos en términos químicos y bacteriológicos, eso está comprobado", manifestó el nieto.
"Hay otros casos de muertes similares en extrañas circunstancias" en el país en aquel tiempo, agregó.
Un comité de siete miembros juristas de la Cámara de los Lores de Gran Bretaña abrió audiencias el lunes, para decidir sobre la extradición de Pinochet a España o su liberación y retorno a Chile.
El expendiente de Garzón menciona las ejecuciones sumarias y las desapariciones forzadas de al menos 3.000 opositores a Pinochet.
Frei Ruiz-Tagle, 53 años, responsable de una fundación que lleva el nombre de su padre, no mencionó una relación entre la desaparición de su progenitor y la temida policía represiva de Pinochet .
Pero en sus declaraciones a Radio Cooperativa de Santiago, confesó que el desenlace fatal "es una duda que yo personalmente tengo, y que nunca se va a saber".
El ex presidente Frei "era el líder" de los reagrupamientos partidistas para combatir al gobierno de Pinochet, evocó su hijo.
Frei Montalva, uno de los gestores de la fundación de la democracia cristiana chilena, cuyo gobierno levantó la bandera de una "revolución en libertad", saludó el cruento golpe militar que el general encabezó para derrocar al socialista Salvador Allende el 11 de setiembre de 1973.
Sin embargo, manteniendo un duro rechazo a la gestión de Allende (su sucesor constitucional en el mando de la nación), Frei Montalva tomo más tarde un liderazgo de la disidencia interna y la condena mundial contra los gobernantes castrenses, denunciados como flagrantes y permanentes violadores de los derechos humanos y una represión brutal y masiva, según votos aprobados por la ONU.
La muerte de Frei Montalva "fue un golpe feroz para quienes estábamos en la lucha contra la dictadura", dijo este jueves Carlos Figueroa, ex ministro de su administración y de la actual de Frei Ruiz Tagle.
"Era el más importante de los conductores, era el que nos mantenía aferrados a la posibilidad de recuperar la democracia" y encontrar "una salida pacífica" a la crisis social y política del país, señaló Figueroa, aunque sin adherir a la tesis del supuesto factor criminal.
El gobierno chileno negó ayer que hubiera cedido la jurisdicción para procesar al ex gobernante militar Augusto Pinochet, al refutar la tesis de la fiscalía británica que defiende su extradición a España.
Los abogados que buscan la extradición de Augusto Pinochet a España dijeron el jueves que denuncias de tortura como las formuladas contra el ex dictador competen a todo el mundo y negaron que estén interfiriendo en asuntos internos de Chile.