Prácticamente desde el inicio de la temporada los nombres han sido los mismos cuando nos referimos a los contendientes para ganar el partido grande.
Ahí aparecen los Patriotas, aún buscando la campaña perfecta y con sólo tres rivales más a la vista: Jets, Miami y Gigantes.
Peleando por la supremacía de la Conferencia Americana encontramos a los Potros. Los campeones defensores que mantienen su nivel de excelencia y que lograron reponerse de reveses consecutivos ante Nueva Inglaterra y San Diego a mitad de temporada.
Un paso atrás vemos a Pittsburgh, que ha tenido una transición tranquila de la era Cowher a la de Mike Tomlin. Ben Roethlisberger ha estado sano y la defensiva los ha mantenido en los encuentros.
En la Nacional la parejera permanece entre Vaqueros y Empacadores, aunque a los primeros les favorece el criterio de desempate ante una eventual igualada, ya que derrotaron a los segundos.
Dallas ha tenido un año fantástico, ya que han madurado al su joven mariscal de campo, Tony Romo, que junto con el veterano receptor abierto, Terrell Owens, forman una maravillosa mancuerna. Green Bay tuvo el regreso a los controles de Brett Favre y a sus 38 años está jugando como nunca.
Así pues, estos son los conjuntos que desde que inició la temporada hasta este momento, se manejan como si no existiera nadie más. Aunque es una realidad que en la mayoría de sus partidos, Nueva Inglaterra luce completamente fuera de Liga.
Sin embargo, hay varias escuadras más que están a la expectativa con un buen nivel de juego, pero discretos para los grandes reflectores. Son escuadras redondas, que en cualquier momento pueden dar el “do de pecho” y generar una sorpresa. En la Americana veo a tres posibles rivales: San Diego, Jacksonville y Cleveland. Hace un año los Cargadores ganaron 14 partidos y eran los favoritos para llegar al Super Bowl. Pero un mal encuentro ante Patriotas los dejó fuera del camino.