El presidente Hugo Chávez dijo que su abrumadora victoria de las elecciones constituyentes del 25 de julio "nos permite darnos el lujo de convivir con los poderes constituidos (el Congreso y la Corte Suprema), a menos que traten de obstaculizar el funcionamiento de la Asamblea", en entrevista publicada ayer en el diario El Nacional.
La Asamblea Constituyente, en la que las listas de Chávez obtuvieron 123 de 128 escaños disputados en los comicios, además de contar con las simpatías de otros tres representantes indígenas, se instalará mañana martes 3 de agosto en el Aula Magna de la caraqueña Universidad Central de Venezuela. El mandatario confesó al diario caraqueño que "jamás me imaginé que el triunfo podría ser tan arrollador".
"El nuevo escenario y la rotunda victoria obtenida nos permite darnos el lujo de convivir con los poderes constituidos, a menos que traten de obstaculizar el funcionamiento de la Asamblea Constituyente. De entrada, los viejos poderes han mantenido una actitud de respeto y creo que esa tónica se va a imponer", expresó.
"Si intentan lo contrario los constituyentes adoptarán una decisión drástica en legítima defensa", advirtió. Chávez sostiene que la constituyente será el poder supremo de la nación -incluso puso a su disposición la presidencia-, otorgándole un carácter "originario", por emanar del pueblo, con poder para disolver los otros poderes constituidos (Presidencia, Congreso, Corte Suprema).
Sin embargo, un veredicto de la sala político administrativa de la Corte Suprema falló que por haber sido convocada en el marco de la actual Constitución de 1961, que consagra la coexistencia de poderes, estos deben convivir.
El presidente, que acaba de cumplir 45 años, y que enfrenta frontalmente a los partidos tradicionales -el socialdemócrata Acción Democrática (AD) y el democrisitiano Copei- que gobernaron Venezuela alternadamente en 35 de 41 años de democracia, advirtió, tras el triunfo constituyente, que ahora atacará sus otros reductos.
"En el Congreso hay un reducto, en la CTV (Confederación de Trabajadores de Venezuela) hay otro reducto. Podemos hacer un mapa de reductos. Hay gobernaciones que son reductos. Las alcaldías son reductos, pero les queda poco tiempo. Yo anuncio un ataque, pero bien fuerte, por debajo, y lo estoy avisando", dijo.
"Ahora nosotros estamos montando un ataque en los municipios, vamos hacia un nuevo poder local, democrático. El año que viene, el mapa de alcaldías va a ser muy distinto, estoy seguro", agregó. Chávez, por otra parte, aseveró que "nunca he pensado que una elite militar o un grupo de militares puedan cambiar un país".
"No. Lo que nosotros hicimos fue captar una corriente histórica en las Fuerzas Armadas. El Ejército venezolano es una fuerza popular que se alimenta de los muchachos de barrios, de los pueblos, de los campos", explicó.
"Yo vengo del campo. Es una corriente popular que nosotros captamos, de jóvenes inconformes, dispuestos incluso al sacrificio como lo demostraron", agregó.
Chávez pidió a sus constituyentes acortar la redacción de la nueva Carta Magna de seis a tres meses, para que sea aprobada en referéndum en noviembre, y en diciembre se efectúen elecciones para renovar Congreso, Corte Suprema y autoridades municipales.
Al ser interrogado al respecto por El Nacional, el mandatario respondió que "no le doy plazo a la Constituyente; estoy haciendo una recomendación para apurar el paso. Creo que el país requiere salir adelante lo más pronto posible. Con tres o cuatro meses es más que suficiente para redactar las bases firmes de una Constitución flexible".
"No es un plazo que se le ha asignado a la Constituyente, ella es soberanísima. Lo único es que estamos urgidos de que trabaje aceleradamente", sostuvo.
"En cuanto a la Constitución, yo no creo que esté lista. Hay varios modelos y borradores. Yo estoy terminando uno, asesorado por un grupo de mi gente, a la que he llamado "Proyecto de Constitución Bolivariana". Aspiro a entregársela a la soberanísima Asamblea el día en que me inviten a visitarla una vez instalada", indicó.