Países conservadores católicos e islámicos polemizaron con naciones moderadas sobre el aborto, educación sexual y derechos de paternidad en una sesión especial sobre población de la Asamblea General de la ONU, que se inició ayer.
"Nuestra deliberaciones han sido muy fructíferas y al mismo tiempo difíciles y extremadamente extenuantes", dijo el representante de Bangladesh en las Naciones Unidas, Anwarul Karim Chowdhury, al dar inicio al debate entre 170 naciones con duración de tres días.
El diplomático encabezó un comité de preparación que se espera continúe negociaciones hasta mañana viernes sobre un acuerdo de población y desarrollo presentado en El Cairo hace cinco años.
Muchos delegados consideraban que se había logrado consenso en la mayoría de los temas acordados en El Cairo. Pero en marzo un pequeño grupo de naciones conservadoras encabezadas por Libia, Argentina y Sudán, respaldadas por el Vaticano, solicitaron la reapertura de partes clave del arreglo.
El presidente peruano, Alberto Fujimori, dirigió el primer discurso de la sesión especial, enfatizando que los derechos femeninos deberían tener importancia en el debate.
"Hay una necesidad imperativa para adoptar, valiente y decisivamente, una acción racional para romper el círculo vicioso de pobreza, niños no deseados, para llegar a un círculo virtuoso de prosperidad y familia", dijo Fujimori.
Perú estuvo entre las naciones opuestas al bloque conservador.
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, dijo que los gobiernos del mundo todavía tenían mucho que hacer con el acuerdo de El Cairo.
"En muchos países, las niñas todavía no tienen el mismo derecho a ser educadas que los niños", dijo Annan a la concurrencia. "Muchas mujeres aún no puede elegir cuando embarazarse (...) Muchas mujeres se practican abortos inseguros (...) Muchos países son devastados por la proliferación de SIDA".
La conferencia de El Cairo marcó un cambio en las estrategias de población, con énfasis en cambiar de control demográfico a salud integral, educación y libre opción.
La modificación reflejó la teoría de que las mujeres tendrían menos hijos si eran letradas, informadas y capaces de tomar sus propias decisiones.
El objetivo era llegar al después del 2050 con una población mundial de 9.800 millones de habitantes. Actualmente hay 6.000 millones de personas en el mundo.
En las sesiones especiales, como la que se efectúa esta semana, no hay votos. Operan por consenso, permitiendo que una minoría obstruya las propuestas.