La Policía desalojó por la fuerza ayer en la madrugada a unos 200 universitarios que tomaron un edificio público en el centro de La Paz, en demanda de infraestructura académica.
Día y medio después de que estudiantes y docentes de la Facultad de Comunicación de la Universidad Mayor de San Andrés, de La Paz, tomaran las instalaciones de la estatal Corporación Minera de Bolivia, en proceso de liquidación, un contingente policial fuertemente armado desalojó el recinto y detuvo a unos 50 de sus ocupantes.
Cuando los manifestantes observaron las unidades del control de multitudes que se acercaba a ellos, estos mantenían su posición lo que resultó de beneficio para los miembros del control, puesto que detuvieron a cierto grupo de estudiantes.
Miembros de organizaciones de derechos humanos denunciaron el maltrato a que fueron sometidos los universitarios durante el operativo policial registrado a las 04h30 locales (09h30 GMT) de ayer.
Estudiantes que se mantuvieron firme durante sus protestas fueron golpeados con toletes por partes de la policía hasta lograr que estos se resistieran al control de la autoridad.
Un dirigente estudiantil afirmó que la policía, facultada por una disposición judicial que tildó de ilegal la toma del edificio, la emprendió contra los estudiantes, entre ellos unas 40 mujeres, "a punta de palo y látigo".
"Hubo mucha violencia", agregó el informante, que afirmó que "muchos compañeros presentan en el rostro y cuerpo evidencias de la brutal golpiza" propinada por la policía.
Luego de prestar declaraciones informativas, la Policía había dejado en libertad hacia el mediodía a unos 20 de los universitarios detenidos, constató la AFP.