Centenares de policías antimotines obstruyeron avenidas céntricas de la capital mexicana y exigieron aumentos de suelo y otros beneficios, en tanto causaban tapones vehiculares de varios kilómetros.
Desde las horas pico matinales hasta altas horas de la noche del viernes, policías uniformados pararon autobuses en intersecciones y erigieron barricadas para obstruir arterias principales, causando estragos en el tránsito.
Los policías exigieron un aumento de salario de 100%, mejor equipamiento y beneficios, así como el despido de su comandante, informó la telecadena Televisa. Los agentes despejaron las calles anoche, pero siguieron congregados frente a su jefatura y exigieron que las autoridades negociaran con ellos.
La alcaldesa de la capital, Rosario Robles, dijo que la protesta carecía de mérito, pero admitió que por culpa de un error de contabilidad, se atrasaron los cheques del salario de los policías, que debían haber sido entregados el jueves, según una agencia de noticias local. Robles dijo que el problema sería resuelto para hoy a más tardar.
Por la tarde, el tránsito fue congestionado aun más por otra protesta, esta vez de empleados administrativos de la Universidad Autónoma de Chapingo, que se situaron en la principal autopista que circunda la capital, y exigieron un aumento de sueldo.
Durante dos horas, los oficinistas obstruyeron el tránsito en ambas direcciones en la carretera Periférico Sur, hasta que se convocó a la policía antimotines para dispersarlos, dijo la agencia local. Otra protesta, de estudiantes en huelga de la Universidad Nacional Autónoma de México, trabó el tránsito en el centro de la ciudad.