Desde 1991, cuando la Copa Concacaf adquiere el nombre de Copa Oro, solamente tres equipos centroamericanos han conseguido jugar la final del máximo torneo de fútbol entre selecciones de la región.
Panamá lo ha hecho dos veces (2005 y 2011), Honduras (1991) y Costa Rica (2002), una vez cada uno. No es un secreto para nadie que la organización alinea los astros para que México y Estados Unidos protagonicen su final soñada, misma que se ha repetido cinco veces (1993, 1998, 2007, 2009 y 2011), de las 13 ediciones en que se ha realizado este torneo.
Con la clasificación del Tri a semifinales, a costillas del conjunto tico después de un polémico penal, el organismo se asegura taquilla repleta en dos partidos. Más allá de que la señalización haya sido correcta o no, las arcas de la Concacaf recibieron otra considerable inyección económica.
No habían pasado ni 24 horas después de la dramática eliminación de Costa Rica y la Concacaf anunciaba que no quedan entradas disponibles para las semifinales que hoy jugarán en Georgia Dome de Atlanta aztecas y panameños. Según cifras oficiales, se vendieron más de 68 mil boletos.
Sin lugar a dudas, hasta el momento, los de pantalones largos se han salido con las suyas, pero la Roja, que si acaso mete a mil aficionados en sus partidos de Copa Oro, tiene hoy, desde las 8:00 p.m., la gran oportunidad de aguarles la fiesta.
Sin importar el resultado del choque de hoy, los aztecas tienen asegurado un compromisos más -final o tercero y cuarto-.
Para el duelo de hoy, la Concacaf designó al estadounidense Mark Geiger para impartir "justicia", secundado por el salvadoreño Joel Aguilar Chicas, otro de sus favoritos, ¿habrá intereses en estos nombramientos?
"Estos torneos los hacen para ellos (Estados Unidos y México), hay que ser realistas; que ahora ya no haya equipos chicos es otra cosa, pero nosotros estamos tranquilos", decía el artillero nacional Luis Tejada ante la incomodidad de la prensa azteca por los comentarios. No hay engaños, ¡estamos claros!
Con la boletería que acumula el conjunto mexicano en el torneo -hasta semifinales-, la cuota del equipo que dirige Miguel "El Piojo" Herrera al torneo ya rondaría los 30 millones de dólares, solo en entradas; ni siquiera Estados Unidos, que es local y ha jugado todos sus partidos en estadios de la NFL, en los que el aforo supera los 60 mil puestos, lo ha conseguido.
Si se toman en cuenta los boletos vendidos para la instancia previa a la final, 315 mil 46 aficionados habrán asistido a los primeros cinco juegos del Tricolor en el certamen.