Fernando Alonso y Ferrari buscan este fin de semana en Alemania el Gran Premio perfecto, que les permita seguir en la lucha por el campeonato del mundo, después de que en los dos últimos, los resultados hayan estado muy por debajo de las expectativas.
El Ferrari F10 se ha mostrado muy competitivo en las tres últimas carreras, Canadá, Europa (Valencia) y Gran Bretaña; sin embargo, Fernando Alonso solo pudo conseguir el tercer puesto en la primera, y luego, por diversas razones unidas a la salida a la pista del coche de seguridad, tan solo fue octavo en Valencia y decimocuarto en Silverstone.
Para esta carrera, el F10 tendrá novedades en el difusor para mejorar todavía más y se espera que en Hockenheim, un circuito con largas rectas y fuertes frenadas, sea tan competitivo como lo ha sido en las últimas carreras y permita a Fernando Alonso regresar al podio.
El piloto asturiano ha estado la semana pasada en la fábrica de Maranello con los ingenieros y probando algunas novedades en el simulador para esta carrera en la que saben que todo tiene que salir perfecto para no dejar pasar más oportunidades.
La superioridad de los Red Bull-Renault del local Sebastian Vettel y del australiano Mark Webber en la sesión de clasificación seguirá siendo incontestable en este circuito, pero en carrera las cosas suelen ser muy diferentes.
En la reunión posterior al Gran Premio de Gran Bretaña quedó claro, de momento, que ambos pilotos recibirán el mismo trato, después de que a Webber le mostraran el alerón delantero nuevo para dárselo a Sebastian Vettel.