Una selección portuguesa impotente y sin ideas empató ayer sin goles frente a una metódica Suecia, en un duelo que deja a los lusos terceros del Grupo 1 después de cinco partidos y aleja su clasificación para el Mundial de Sudáfrica en 2010.
El seleccionador luso, Carlos Queiroz, sorprendió en el once inicial al situar como pivote defensivo al central madridista Pepe y por no alinear a un delantero centro puro, al prescindir del punta del Werden Bremen Hugo Almeida. Portugal con este empate se aleja de forma inexorable del Mundial de Sudáfrica en 2010.