La reunión trimestral de los propietarios de equipos de las grandes ligas tocó un tema habitual: ¿qué hacer con la creciente desigualdad de los ingresos generados por los equipos de los mercados grandes y los pequeños.
La respuesta que se escuchó fue la misma: mucho hablar, sin nada concreto.
En reuniones del año pasado, una comisión especial recomendó a los equipos que pusieran en vigor un sistema de distribución compartida de fondos en esta temporada, similar a la que utiliza la liga rentada de fútbol (NFL) con su contrato televisivo, con el fin de aliviar las diferencias entre mercados.
El comisionado Bud Selig dijo al concluir la reunión que el béisbol organizado no ha hecho realidad esa recomendación y cuando se le preguntó sobre el tema, solo dijo que "las cosas llegan a su debido tiempo".
Por ejemplo, los Yanquis de Nueva York contribuirán 25 millones de dólares al fondo de repartición en esta temporada, salidos de ingresos de entre 200 y 210 millones de dólares, o casi cinco veces los ingresos de 40 millones de dólares que se calcula tendrán los Expos de Montreal.
Selig, cuya familia tiene control financiero sobre los Cerveceros de Milwaukee, equipo de mercado pequeño, dijo que el que esa desigualdad en los ingresos siga sin solución opaca el entusiasmo que siente cuando algunos equipos de mercados pequeños sorprenden con un buen comienzo en la temporada, como los casos de los Mellizos de Minnesota y los Filis de Filadelfia.
"Creo que es maravilloso, pero como les dije a los equipos, cuando se ve quiénes están encabezando hoy las divisiones, se ve que son los mismos", afirmó Selig. "¿Habrá alguna aberración de vez en cuando? Por supuesto. Pero estamos al 14 de junio, ya veremos dónde estaremos en septiembre".
Desde hace meses se ha estado rumorando que algunas de las franquicias más acaudaladas se están inclinando por la eliminación de algunos equipos que atraen poca gente a sus estadios, como Montreal y Tampa Bay, con el fin de aliviar la disparidad de talento y reducir el nivel de la contribución que hacen los equipos de mayores ingresos al fondo de subvención.
Los propietarios suponen que no necesitan aprobación de la asociación de peloteros para reducir el número de equipos, pero la mera mención de una medida de esa índole podría tener fuerte impacto en la tónica que se seguirá cuando comiencen las conversaciones sobre un nuevo contrato colectivo que reemplazará al que expira el 31 de octubre.
"El tema (de la contracción) no fue debatido, pero conozco la posición de cada club", dijo Selig, al concluir la reunión de dos días. "¿Será esa una opción viable? Hasta el año pasado, mi creencia era que no. Hoy, sí lo creo. Los problemas económicos son omnipresentes, y eso es algo que creo debía ser considerado".
Los asesores legales de las mayores también han estudiado la posibilidad de trasladar los equipos a nuevas localidades, tales como Charlotte, Carolina del Norte, Las Vegas o el norte de Virginia.
Selig ya pasó por eso, cuando trasladó los Pilotos de Seattle a Milwaukee en 1970 y les cambió el nombre a Cerveceros.