Tiger Woods quiere ponerle fin de una vez por todas a su sequía de cinco años sin ganar un torneo de Grand Slam , por lo que ha decidido comenzar desde ya con sus rondas de práctica.
Ayer, el número uno del mundo se unió a Phil Mickelson y a Graeme McDowell, quienes viajaron la semana pasada a Pittsford, Nueva York, para entrenar en el Oak Hill Country Club, sede del próximo PGA Championship.
Woods recorrió el campo, sede del último major de la temporada, en compañía de su novia Lindsey Vonn y su caddie Joe LaCava. Acompañando al estadounidense en la práctica también se encontraban algunos oficiales de policía y miembros del club.
Esta es la segunda oportunidad que la esquiadora acompaña a Tiger durante una ronda de entrenamiento de un torneo grande. Anteriormente lo había hecho en el Open Championship en Muirfield.
El estadounidense, que no ha triunfado en un major en sus últimas 17 participaciones, regresará a competir en Oak Hill por primera vez desde el PGA Championship 2003, edición en la que terminó en el puesto número 39.
Por otro lado, Woods, al igual que Mickelson y McDowell, tras la práctica viajó a Ohio, donde participará esta semana en el WGC-Bridgestone Invitational (Campeonato Mundial) en Firestone, torneo en que ha ganado en siete ocasiones, aunque no levanta el trofeo desde 2009.
Keegan Bradley, entretanto, defenderá el título que conquistó en la edición de 2012, en la que Rory McIlroy fue quinto y Tiger Woods acabó octavo.