El presidente costarricense, Miguel Angel Rodríguez salió de nuevo al paso de las críticas a su gobierno por la decisión de construir un muro en Peñas Blancas, principal puesto fronterizo con Nicaragua.
La tapia tiene 970 metros de largo y forma parte de los trabajos de remodelación que desde hace dos meses se realizan en el paso de frontera, ubicado a 304 kilómetros noroeste de la capital.
Rodríguez aseguró que el muro solo pretende brindar mayor protección a la zona de carga y descarga en la aduana, no evitar el ingreso de nicaragüenses como algunos medios y políticos del vecino país han argumentado. El gobernante visitó ayer Peñas Blancas como parte de una gira.