El presidente paraguayo, Luis González Macchi, repitió una vez más ayer que no piensa renunciar y que los rumores que se tejen sobre el tema en la prensa "perjudican al país". Nuevas versiones respecto a su salida del Gobierno o un movimiento militar para forzar su alejamiento recrudecieron el último fin de semana en coincidencia con su viaje a Lima donde asistió a la asunción del nuevo presidente peruano Alejandro Toledo.
"Los rumores son rumores y nada más", dijo el mandatario al ser preguntado por periodistas acreditados en el Palacio de Gobierno. Agregó que los rumores son propalados "por gente que realmente quiere perjudicar al país".
"Los rumores crean incertidumbre en la ciudadanía, en los industriales, los comerciantes. Esto preocupa al Ejecutivo", afirmó el mandatario, habitualmente impasible ante la ola de críticas que envuelven a su gestión. Añadió que "es obra de gente que quiere perjudicar, que no quiere ninguna mejoría para el país sino solo traer ola de rumores que traen inestabilidad en aquel paraguayo o extranjero que está invirtiendo en el país".
González Macchi logró paralizar momentáneamente un juicio político de destitución acusado de "mal desempeño" en sus funciones, específicamente acusado por un desvío de 16 millones de dólares pertenecientes al Banco Central. El millonario monto se encuentra virtualmente fue registrado como ingresado en el Citibank de Nueva York según investigaciones judiciales.