Unos 300 presos se amotinaron ayer en una cárcel del centro-occidente de Brasil y mantenían a 16 guardias como rehenes, informó la policía. Según las autoridades, el motín en el centro penitenciario Ipada, en Ipatinga, a unos 500 kilómetros al noroeste de Río de Janeiro, comenzó el lunes en la noche luego que los guardias descubrieron un túnel por el cual unos presos pensaban fugarse.
El teniente de la policía del estado de Minas Gerais Sandro Teatini dijo que los presos, que cuentan al parecer con por lo menos tres revólveres, se impusieron a los guardias y no han formulado exigencia alguna. Agregó que no parece haber un líder definido de la rebelión.
Un juez se dirigía al lugar para negociar con los amotinados, dijo Teatini. Los motines carcelarios son cosa de rutina en Brasil, donde las cárceles están hacinadas y los presos viven en pésimas condiciones. Los túneles son ahora un método popular de fuga y se han descubierto varios en Río y Sao Paulo en semanas recientes.