Los siete presos extranjeros y el brasileño condenados por secuestro y que estaban en huelga de hambre desde hace 46 días, suspendieron ayer su protesta tras llegar un acuerdo con la justicia, informó el portavoz de los reos, Breno Altman.
"Ellos decidieron hoy (ayer) terminar la huelga de hambre, aceptando la anticipación del tratado de transferencia de presos para los extranjeros, y el traslado para el estado de Ceará (nordeste del país), del brasileño Raimundo Costa Freire", expresó Altman.
La transferencia de los presos -cinco chilenos, dos argentinos y el brasileño- antes de que los congresos nacionales ratifiquen los acuerdos firmados en ese sentido, fue ofrecida por el Gobierno brasileño como única solución para acabar con la huelga de hambre, que ha tenido al borde de la muerte a la mayoría de los reos.
El futuro del brasileño, que era el único obstáculo para que los extranjeros suspendieran la huelga de hambre, fue resuelto con la promesa del Gobierno de trasladarlo a Ceará, su estado natal, donde cumplirá el resto de la condena en un cuartel del Cuerpo de Bomberos o de la Policía Militar, informó Altman.
El ministro de Justicia de Brasil, Renan Calherios, indicó ayer que el acuerdo que permitió el fin de la huelga de hambre no significa que los presos quedarán libres al llegar a sus países, y subrayó que los reos tendrán que cumplir el resto de sus penas.
El grupo, junto con una pareja de canadienses que ya fue transferida a su país, fue condenado a penas de entre 25 y 28 años de cárcel por el secuestro, en 1989, del empresario brasileño Abilio Diniz.
Hace una semana, el Tribunal de Justicia de Sao Paulo aprobó la reducción de las condenas a penas que varían entre los 15 y los 18 años de prisión.
El fin de la huelga de hambre, que comenzó el pasado 16 de noviembre, fue anunciado minutos después de que el ministro de Justicia de Brasil, Renan Calheiros, y el embajador de Chile en Brasilia, Juan Martabit, firmaron el acuerdo que permitirá el traslado anticipado de los presos a sus países de origen.
El embajador de Argentina, Jorge Herrera Vargas, no compareció al Ministerio de Justicia para firmar en nombre del Gobierno de su país, pero, según Altman, lo hará en los próximos días.
Breno Altman aseguró que los presos, que están en estado grave, "están muy felices y muy emocionados por haber llegado a este resultado después de nueve años de cárcel y de la huelga de hambre que les tuvo cerca de la muerte".
Altman informó de que los presos permanecerán en el Hospital das Clínicas de Sao Paulo, donde están internados, hasta que se recuperen de los efectos causados por el prolongado ayuno, y expresó su confianza en que la próxima semana puedan ser enviados a Argentina y Chile.
La decisión del Gobierno brasileño de aprobar el traslado de los presos antes de que los tratados sean ratificados por el Congreso ha recibido fuertes críticas de magistrados del Supremo Tribunal Federal (STF) y de la Orden de Abogados de Brasil (OAB), quienes consideran la solución al caso de los huelguistas de hambre como inconstitucional.
Según algunos juristas, la decisión del Gobierno fue política, para evitar que la posible muerte de alguno de los reos empañara la toma de posesión del presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso, que se realizará hoy, viernes 1 de enero.
Con sus 46 días de duración, la huelga de hambre de los siete extranjeros y el brasileño es la más larga en la historia del país.