El 26 de abril de 2013 plasmé en este mismo espacio que había demasiado peso económico para que el estadounidense Floyd Mayweather Jr. y el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez se enfrentaran este mismo año.
Hoy este pleito es una realidad, un combate en el que lloverán los millones de dólares.
Este es el pleito que el mundo boxístico quería ver y Floyd está complaciendo a los fanáticos, porque al final fue él quien puso las reglas del juego para que el combate se diera. Muestra de ello es que “Canelo” tendrá que bajar dos libras para enfrentar al mejor boxeador libra por libra del planeta en la actualidad.
Será realmente un pleito interesante. La juventud contra la experiencia. El poder del “Canelo” ante la velocidad e inteligencia del “Pretty Boy”. Primero era Mayweather Jr. ante Pacquiao. Ahora el filipino ha pasado de moda y todos quieren ver el choque entre “Money” y “Canelo” Álvarez.
“Canelo” es un gran boxeador, que ha venido demostrando pelea tras pelea que tiene grandes quilates. Muchos decían que aún tenía que demostrar sus cualidades ante boxeadores de mayor renombre, sin embargo, el nacido en México calló bocas cuando derrotó este mismo año al estadounidense Austin Trout, arrebatándole el cetro superwélter de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
Pero nos queda claro que Trout no es Mayweather Jr. y eso lo debe tener bien claro “Canelo”.
Lo que se viene para “Canelo” es su graduación. Una pelea que en papel pinta demasiada complicada para sus aspiraciones de triunfo.
Puede ser que el que se haya pactado la pelea en 152 libras favorezca a “Canelo”, porque son solo dos libras las que tendrá que bajar. Pero al final estoy convencido de que la velocidad y fortaleza de Mayweather Jr. se impondrán ante la juventud y agresividad de un “Canelo” que lo entregará todo desde que suene la campana en Las Vegas, Nevada.
A nosotros, los que somos fanáticos del boxeo, solo nos queda esperar para disfrutar de un pleito memorable, el combate que el mundo quería ver. Una pelea que romperá todos los récords de audiencia, como una vez se pronosticó si se hubieran enfrentado Mayweather Jr. y Pacquiao.
Dejando este combate atrás, quiero cerrar mi columna de hoy felicitando a mi amigo y coterráneo Guillermo “El Felino” Jones, por su excelente demostración de garra y coraje que dejó sobre el cuadrilátero en Rusia, donde derrotó al ruso Denis Lebedev.
Jones viajó a Rusia convencido de que recuperaría su título crucero de la AMB y al final lo hizo con clase y contundencia, demostrándole al mundo que los 41 años que lleva sobre sus hombros no les pesan.
Ahora solo queda esperar que el promotor estadounidense Don King le consiga a Jones lo que tanto desea: un combate con alguno de los hermanos ucranianos Vitali y Wladimir Klitschko, los amos y dueños de la categoría pesada.
Ojalá que el deseo de Jones se cumpla. Estoy convencido que Jones es hoy uno de los boxeadores que pondría en peligro el reinado de estos hermanos ucranianos. A Jones le sobra talento, pegada y experiencia para hacer que el reino de los pesos pesados tiemble con la furia y el poder de sus puños.
¡Dios los bendiga!